27 mayo 2008

Càpsula | Crónicas de Diario de Mallorca


Cuando ruge la tierra

La superpoblación de televisores en Pekín no pasa inadvertida a nadie. La mayoría de chinos no pueden alardear de vivir en lujosas mansiones pero sí de disponer de mastodónticas televisiones para devorar su programa diario o su novela. Esas mismas que normalmente les abstraen de la realidad, durante estos últimos 10 días los han mantenido pegado a ella. Las noticias del terremoto copan informativos, programas especiales, primeras planas, revistas y sobre todo, la cara de la gente.

Los buses de la capital tampoco les permiten olvidarse de la barbarie: también tienen televisiones. En la mayoría de ocasiones, su presencia pasa inadvertida a los pasajeros pero esto fue hasta el lunes 12. Hace unos días cogí el bus. Los viajeros estaban mirando las noticias donde el protagonista era el Sichuan, archiconocida provincia china por la desgracia. Las caras de los chinos dejaban entrever diferentes reacciones, algunas de ellas de desolación, otras de incredulidad mientras que terceras perdían el rastro de su mirada por la ventana. Pero lo más sorprendente de su reacción es la capacidad que tiene este pueblo para sobreponerse a las desgracias. Otra vez más, después de otro duro golpe, la población vuelve a reaccionar y a renacer de sus propias cenizas. El pueblo chino cuando se levanta ruge unísono y más fuerte,más allá de lo que lo puede hacer un terremoto.

En la universidad donde estoy estudiando, la bandera ondeó a media asta durante tres días. Fue un hecho sin precedentes ya que hasta el momento actos tan significativos como éste se restringían a la muerte de los jefes de estado. El lunes a las 14.28 h se hicieron tres minutos de silencio en recuerdo a las víctimas además de llevarse a cabo campañas para recaudar fondos y bienes de primera necesidad para enviar a la zona del terremoto.

Oyendo testimonios directos, familiares de conocidos que lo han vivido en primera persona y viendo las imágenes, uno se da cuenta de la volatilidad de la vida, el paso etéreo entre vivir y morir.

Mi blog, Nótulas de Viaje|Un mallorquín en Pekín, es una ventana para ver y trasmitir, con ojos mallorquines, todo aquello que puede hacerte trasladar, aunque sea por unos minutos, al otro lado del mundo. (www.notulas.com)

1 comentarios:

Pilar dijo...

[...]volatilidad de la vida, el paso etéreo entre vivir y morir.

Para vivir es necesario morir muchas veces mucho.

Un beso enorme. :*